Cómo se clasifican las fragancias y cómo elegir la ideal
No todas las fragancias generan lo mismo. Algunas activan, otras relajan, otras simplemente acompañan el espacio.
Entender las familias olfativas te permite elegir mejor, encontrar más rápido lo que buscás y descubrir nuevos aromas según el momento.
En ALMA organizamos las fragancias en 8 familias para simplificar esa elección.
Cítricos
Aromas frescos, livianos y energizantes.
Ideales para: empezar el día, limpiar el ambiente, espacios activos.
Florales
Aromas suaves, envolventes y equilibrados.
Ideales para: relajar, descansar, bajar el ritmo.
Amaderados
Aromas cálidos, profundos y estables.
Ideales para: momentos de calma, conexión y concentración.
Resinosos
Aromas intensos y envolventes.
Ideales para: momentos profundos, introspectivos o de pausa.
Herbales
Aromas verdes, frescos y naturales.
Ideales para: limpiar el ambiente, renovar energía, sensación de aire libre.
Dulces
Aromas cálidos, suaves y envolventes.
Ideales para: generar confort, sensación de hogar y relax.
Marinos
Aromas frescos, limpios y expansivos.
Ideales para: espacios abiertos, sensación de amplitud y aire fresco.
Especiados
Aromas intensos, cálidos y con carácter.
Ideales para: ambientes con personalidad, momentos activos o especiales.
Elegir una fragancia es elegir cómo se siente un espacio
Cuando entendés las familias olfativas, elegir deja de ser prueba y error.
Podés buscar directamente lo que necesitás según el momento, el ambiente o cómo querés sentir tu espacio.
Explorá, probá y encontrá tu fragancia ideal.
